jueves, 28 de abril de 2011

Mujer y Educación Física

1. Introducción

En el trabajo que presentamos a continuación pretendemos dar a conocer los distintos enfoques que han ido surgiendo a lo largo de la historia sobre la mujer en el acceso a la práctica deportiva. Como ya conocemos, la mujer desde sus inicios ha tenido dificultades e impedimentos para realizar cualquier tipo de actividad física y aunque hoy en día ha evolucionado y todo ser humano tiene las mismas oportunidades para practicar ejercicio, siguen existiendo problemas de discriminación y exclusión hacia el sexo femenino.

En primer lugar realizaremos una introducción sobre las teorías feministas así como haremos un pequeño resumen de las características de cada uno de los tipos de feminismo existentes en lo largo de la historia. A continuación, haremos hincapié en la evolución que ha tenido la educación física en España, centrándonos en la época del franquismo y la democracia.

Por último y para aclarar algunos de los diferentes enfoques que se han producido, hemos elaborado una serie de historietas inventadas, en las que plasmamos distintas versiones sobre las vivencias que han tenido alumnas o profesoras en las clases de educación física.

2. El género y la educación física. Introducción teorica.

2.1. Las teoría feministas

Después de más de tres siglos, donde la mujer se dedicaba exclusivamente a la labor doméstica, procreación y cuidado de los niños, la distinción entre sexo y género, así como otras nociones acuñadas para dar cuenta de la desventajosa posición social de las mujeres a lo largo de la historia, forma parte de un conjunto de argumentos cuyo objetivo ha sido poner de manifiesto la subordinación de las mujeres, explicar sus causas y elaborar acciones políticas orientadas a desactivar los mecanismos de esa discriminación.

La teoría feminista pone al descubierto todas aquellas estructuras y mecanismos ideológicos que reproducen la discriminación o exclusión de las mujeres de los diferentes ámbitos de la sociedad y no sólo los reivindica, sino que intenta transformarlos para conseguir sus objetivos.

Es con la Revolución Francesa (1789) y las demás revoluciones liberales cuando surgieron las primeras vindicaciones feministas, donde se inició un movimiento que luchó por la igualdad de la mujer y su liberación. Por tanto, el feminismo nace como un movimiento social y teórico vinculado a la Ilustración, que excluía a las mujeres en la primacía de la ley y de los derechos humanos. Frente a esto, muchas ilustradas se reivindicaron en contra de estas ideas que veían incoherentes y contradictorias.

Este primer activismo feminista está vinculado a la Teoría de los derechos humanos, en un contexto intelectual y filosófico ilustrado, donde aparecen los derechos del hombre, concepto que ha sido fundamental en el pensamiento feminista, puesto que durante casi doscientos años, el movimiento feminista ha tenido como meta propiciar el igual reconocimiento de derechos a todos los seres humanos, independientemente de su sexo.

Los discursos feministas, desde sus orígenes y a lo largo de los siglos XIX y XX, reclaman que se reconozca la individualidad, libertad e igualdad femenina. La aplicación a las mujeres de los principios igualitarios ilustrados concreta el reconocimiento de derechos como el derecho a la educación y al trabajo, los derechos matrimoniales y respecto a la custodia de los hijos y el derecho al voto. A partir de aquí, irán surgiendo diferentes perspectivas feministas a lo largo del siglo XX, que posteriormente vamos a analizar y comentar.

Una de las características fundamentales de la teoría feminista es que se inscribe en el marco de las teorías críticas de la sociedad. Las teorías críticas muestran una posición crítica con aquellas estructuras que producen desigualdad o discriminación y tienen como objetivo explicar la realidad y desvelar los mecanismos y dispositivos de la opresión. La teoría feminista, al conceptualizar la realidad, pone al descubierto los elementos de subordinación y desventaja social que privan de recursos y derechos la vida de las mujeres.

Algunas de las feministas más importantes de la historia son Gloria Steinem, Elizabeth Cady, Lucretia Coffin Mott, Flora Tristán, Clara Zetkin, entre otras.

Las distintas perspectivas del feminismo otorgan importancia a diferentes aspectos, pero todas ellas aceptan fundamentalmente que las mujeres están oprimidas y subordinadas a los hombres en muchos aspectos de la vida y que las instituciones políticas, sociales y económicas refuerzan este proceso.

En cuanto a la educación, las mujeres no han tenido un acceso fácil, únicamente se les enseñaban tareas domésticas como hemos comentado anteriormente. En cuanto a la actividad física, apenas realizaban o hacían actividades compatibles con las características de su sexo, la armonía de las formas femeninas y las exigencias de la maternidad futura. La mujer era considerada por tener una gran fragilidad física, intolerancia al dolor… por lo que no se le recomendaba ni estaba bien visto la Educación Física para ellas.

2.2. Tipos de feminismo:

2.2.1. Feminismo liberal

El feminismo liberal tiene su origen en la teoría feminista ilustrada y sus vindicaciones en los años sesenta y setenta eran muy similares a las ilustradas, luchaban por la igualdad y por la libertad y autonomía moral de las mujeres.

El feminismo liberal se caracteriza por definir la situación de las mujeres como una desigualdad (y no como opresión o explotación) y por postular la reforma del sistema hasta lograr la igualdad entre los sexos. La máxima representante del feminismo liberal es la Organización Nacional para Mujeres (NOW), creada, entre otras, por Betty Friedan en 1966.

El feminismo liberal aportó elementos que, aunque no han sido suficientes, eran necesarios y sentaron las bases de posteriores avances políticos y de discusiones teóricas que hoy siguen vigentes. Así, destacan entre sus contribuciones, la acción afirmativa y los desarrollos constitucionales, legislativos y jurisprudenciales en torno a la igualdad.

Los enfoques feministas liberales de la educación física se centran en la diferenciación de actividades, voleibol y gimnasia para las niñas y fútbol para los niños. También se ha tenido en cuenta la discriminación en cuanto a la vestimenta de las niñas en las clases de educación física, estereotipos de género utilizados por el profesorado, el desigual acceso a las instalaciones. Este enfoque considera que el problema se encuentra en las actitudes y prácticas de alumnas y profesoras de educación física.

2.2.2. Feminismo radical

El origen del feminismo radical lo encontramos en la década de los sesenta. Este grupo de mujeres denunciaban la dominación sexual que existía toda la sociedad y evidenciaban que las mujeres eran oprimidas simplemente por el hecho de ser mujeres. La característica más importante del feminismo radical consiste en destacar sobre todo el aspecto biológico de la mujer y en su alcance como factor de diferenciación del hombre. Aunque la desigualdad biológica es un hecho, el patriarcado es una realidad histórica que puede cambiar.

Este tipo de feminismo intenta superar la diferencia como desigualdad y reclama para las mujeres unos derechos, una independencia económica y una libertad sexual que son la expresión del reclamo de igualdad. Dos de las aportaciones más relevantes del movimiento feminista radical son por un lado, la organización en grupos de autoconciencia, con la idea de construir la teoría feminista desde su experiencia personal y revalorizar las experiencias y las voces de las mujeres y, por otro, el activismo de los grupos radicales. Y en ese ámbito práctico destaca otra característica común de las feministas radicales, que es la defensa del igualitarismo y el rechazo de la jerarquía entre las propias mujeres.

El enfoque feminista radical sobre la educación física se centra en la sexualidad como elemento fundamental para la subordinación y opresión de las mujeres. Las conexiones entre la actividad física, la sexualidad, el físico y las relaciones de poder entre géneros son fundamentales en este enfoque. Como solución, pretenden cambiar la relación entre hombres y mujeres para que ellas puedan salir de su situación de opresión.

2.2.3. Feminismo marxista

El feminismo marxista es una corriente de la teoría feminista que defiende la abolición del capitalismo y la implantación del socialismo como forma de liberación de las mujeres, partiendo de la idea que el sistema capitalista tiene sobre la opresión de las mujeres, desigualdades económicas, confusión política y moral burguesa.

Las explicaciones teóricas feministas marxistas sitúan las relaciones entre los géneros en el contexto de la reproducción social de las relaciones de clase. Las mujeres están oprimidas debido a su papel en el seno familiar y la división sexual del trabajo. Un aspecto fundamental de esta perspectiva es la identificación de las relaciones familiares con la forma capitalista de producción y el cambio sólo podrá llevarse a cabo a partir de un cambio radical de la estructura económica de la sociedad.

Según el marxismo, en las sociedades capitalistas el individuo forma parte de una clase social, la cual determina sus capacidades, necesidades e intereses. La subordinación de la mujer es vista como una forma de opresión que es mantenida porque sirve a los intereses del capital y de la clase dominante.

Aunque hay poca investigación de esta perspectiva en el campo de la educación física, consideran que contribuye a la reproducción de los valores y actitudes y que para las chicas se concibe como la relación entre la salud física y la maternidad. Las críticas de las feministas marxistas afirman que se tiene que dejar de lado el concepto de dominación y control patriarcal y se preocupan por comprender como interviene la enseñanza en la reproducción de las relaciones de clase y de género en el capitalismo.

2.2.4. Feminismo socialista

El feminismo socialista trata de combinar el enfoque feminista marxista con el feminista radical y sostiene una crítica tanto al sistema capitalista como al patriarcal. Las feministas socialistas pensaban que las reformas de las liberales eran insuficientes, que la sociedad burguesa debía ser reestructurada para terminar con la esclavitud doméstica.

El feminismo socialista nace en el momento de expansión de la industrialización y del surgimiento del movimiento obrero y por tanto se centra en las mujeres de la clase obrera y en sus condiciones de trabajo, así como de la incorporación de todas las mujeres al mercado laboral como una manera de independizarse de los hombres.

Los primeros grupos se forman a finales de la década de los sesenta con mujeres provenientes de la Nueva Izquierda y de la organización feminista liberal NOW y estaban muy influenciados por el feminismo radical. Se defiende que las mujeres padecen una opresión específica por el hecho de serlo y que existe un sistema de dominación masculino específico: el patriarcado, que es una estructura de relaciones sociales de poder que tiene su base material en el capitalismo. Las distintas posturas entre las feministas socialistas radicaban en la comprensión de cómo se relacionan ambos sistemas de dominación.

El feminismo socialista ha constituido el desarrollo más profundo del marxismo. Poco a poco se va entendiendo que sin la dimensión feminista, no puede hablarse hoy de socialismo. Por otra parte, el feminismo socialista ha construido un complejo entramado teórico y muchos de los conceptos y debates que han aportado continúan estando en plena actualidad.

Con respecto a la educación física, esta perspectiva subraya la importancia del análisis histórico para identificar las raíces de la enseñanza contemporánea y las ideologías de la masculinidad y de la feminidad son fundamentales para comprender la relación entre género y educación física. Por ejemplo, las posibilidades de acceso a transporte, a instalaciones, a clubes…influyen en las oportunidades y experiencias de actividades físicas. Las feministas socialistas sostienen que seguirán produciéndose divisiones y desigualdades entre géneros a través de la educación física, a no ser que se rechacen y modifiquen las ideologías de feminidad y masculinidad.

3. El género y la educación física. Introducción historica

La division general de la historia de educacion fisica la podemos hacer como se observa en la tabla:

Desde el comienzo hasta 400 aC.

PREHISTORIA

Desde el 400 aC

ERA GIMNÁSTICA ANTIGUA

Helenismo


Humanismo

Hasta el s. XVIII

Filantropismo

Desde el s XVIII

ERA GIMNÁSTICA MODERNA

Aparición de las grandes escuelas

Hasta la actualidad

Creación de los métodos gimnásticos

Durante la primera era, las actividades llevadas a cabo tanto por hombre como por mujeres estaban relacionadas con la propia subsistencia por lo que se necesitaba de una gran fortaleza física y resistencia para llevarlas a cabo para así conseguir el alimento necesario para vivir o para defenderse de posibles ataques de animales.

Un poco mas adelante, en las civilizaciones de Egipto, Roma, Esparta o Grecia, las mujeres practicaban, sobretodo, actividades físicas relacionadas con la danza además de practicar cada vez más actividades “artísticas” conforme avanzamos en el tiempo, pero siempre alejadas de las actividades físicas llamadas de “hombres”, como los ejercicios de fuerza muscular o luchas. Y fue a partir de estas épocas cuando, durante un largo periodo de tiempo, la mujer quedó relegada al cuidado de la casa y de los niños.

Ya en la era moderna y con la aparición de las escuelas gimnásticas podemos observar como la mujer aumenta su participación en actividades físicas aunque siempre separadas de los hombres y realizando actividades consideradas como mas femeninas (como por ejemplo la danza).

3.1. La educación física en la época del franquismo

CONCEPTO DE MUJER EN LA ÉPOCA FRANQUISTA (1939-1975)

Siguiendo a Alicia Alted (1989,217) se distinguen dos etapas con características diferenciadas cada una de ellas, en lo concerniente a la educación de la mujer en el franquismo.

a) “Una primera etapa comprenderá los primeros tiempos del régimen franquista, hasta mediados de la década de los cincuenta”: El nuevo estado asumió la doctrina más integrista y reaccionaria de la Iglesia católica, por la que se supeditaba la mujer al hombre debido a la desigualdad natural entre el hombre y la mujer que dió origen a una enseñanza diferenciada. Por eso se suprime la coeducación y se refuerza la idea de una educación diferente no sólo en cuanto a los conocimientos impartidos, sino también con la intención de reafirmar una determinada concepción de la sociedad. Así se dió un ideal sobre la feminidad, alejado del proporcionado por la República, de forma que se buscaba alejar a la mujer del trabajo asalariado, con el fin de evitar un paro masculino demasiado elevado y así dirigirlas hacia aquellos sectores de actividad tradicionalmente considerados como “femeninos”.

b) “Hacia el intermedio de la década de los cincuenta, el paulatino desarrollo económico empieza a resquebrajar la estructura social vigente; esto producirá cambios en las concepciones ideológicas sobre el papel social, profesional y humano de la mujer y su educación”: Las intenciones educativas con respecto a la mujer instauradas en los inicios del franquismo, siguieron siendo válidas en este segundo período. Pero junto a ellas, encontramos otras nuevas, como puede ser un cierto reconocimiento del valor del trabajo de la mujer, de ciertos derechos que alivien la carga que soporta, así como nuevos conceptos sobre lo corporal (su mejor utilización, estilos y maneras de desarrollar el ejercicio físico y la práctica deportiva).

LA EDUCACIÓN FÍSICA EN EL PLAN DE FORMACIÓN

1) Objetivos y disposiciones: Prácticamente desde su creación y durante la guerra, la Sección Femenina (S.F.), empieza a preocuparse por la Educación Física (EF) como parte importante de su interés por formar íntegramente a la mujer. Durante la postguerra era poco frecuente la práctica deportiva general y por lo tanto, tras el desánime que se le había hecho a la mujer anteriormente, nos encontrabamos con una sociedad poco preparada para ver a la mujer ejercitándose físicamente, o disfrutando de la realización de algún deporte.

Todo el fundamento, con el que se trató la E.F. se basó en diferentes interpretaciones del cuerpo; con características muy ligadas a la condición de sexo. Por eso intentaron tener el respaldo de corrientes científicas (médicas), para justificar los planteamientos iniciales. Siguiento este método sólo se desarrollaban para la mujer actividades físicas que no se alejaran de la feminidad que buscaban, es decir, derivándose hacia la maternidad.

Tampoco nos puede extrañar que visto de esta manera el enfoque que se hace de la actividad física en la mujer, el interés por la práctica deportiva sea escaso y en ámbitos sociales muy reducidos. Marcando claramente cuáles eran las acciones propias de su sexo. Mientras que en el chico era normal dar saltos, giros, carreras, luchas de manera espontánea; en las chicas esas actividades eran prohibidas o mal vistas socialmente. Sus juegos han sido siempre más sedentarios.

Según el informe que la Regiduría Central de E.F. elaboró en 1945, había que buscar ejercicios físicos ideales desde el punto de vista moral y técnico. En principio se señalaron la gimnasia, la danza y el ritmo, uniendo la danza clásica a los bailes regionales. También se seleccionaron cinco deportes: esquí, natación, hockey, balonmano y baloncesto. El atletismo de competición no se incluirá en la lista hasta 1961, aunque restringiendo algunas pruebas por ser demasiado extenuantes o masculinizadoras. Sobre los controles a que se vieron sometidas las mujeres de esta primera época franquista, incluian aspectos como el vestuario o lugar de práctica.

Se quisieron instaurar ciertos avances con respecto a la E.F.F, pero no se pudieron llevar a cabo puesto que constantemente chocaban con las autoridades eclesiales que querían propagar sus normas y restricciones. Los objetivos primarios que el departamento se marcaba, en muchas ocasiones corrían el riesgo de ser desprestigiados y posteriormente desacreditados socialmente.

2) Asesoramiento técnico: Cuando en 1938 la S.F., se encargó de formar a las mujeres españolas, se entendía que incluía la enseñanza de la actividad física y el deporte. Puesto que sobre esta disciplina se tenía un desconocimiento casi absoluto se intentó conseguir, desde un primer momento, el asesoramiento de algún experto en la materia e intentar formar planes de estudio para instruir a las futuras responsables docentes.

Los primeros cursos de formación de instructoras, que tuvieron una duración entre tres y cuatro meses, fueron supervisados en sus contenidos por Luis Agosti. Éstos serían configurados gracias a sus estudios como médico, deportista y sus viajes a los países nórdicos, a los que consideraba pioneros en esta actividad. Pero en realidad el método que propuso se apoyaba en tres puntos esenciales: la gimnasia (educativa o correctiva, rítmica y cuentos gimnásticos), los deportes (los adecuados para la mujer) y la danza (clásica y bailes populares). Para que de esta forma el objetivo no fuera desarrollar los músculos, sino que interesará desarrollar sus cualidades específicas: gracia y belleza en los movimientos.

Como se puede comprender, las primeras instructoras encargadas de dirigir las clases de E.F., tenían una formación bastante escasa en cuanto a conocimientos específicos, por lo que se limitaban a poner en práctica unas tablas estereotipadas y posteriormente fueron aplicando nuevas aportaciones de especialistas en gimnasia infantil (que era lo más parecido a lo que se concebía como E.F.F.).

Para concluir, podemos decir que la relación entre el modelo social que se implantó durante el franquismo, referido a la mujer, y el sistema de E.F.F. predominante; confluyen en una simbiosis y que se retroalimentan y se refuerzan. La sociedad influyó sobre el concepto de Educación Física propuesto y, a su vez, ésta favoreció la consolidación del concepto de mujer durante el franquismo.

3.2. La educación física en la democracia

Como hemos visto en el apartado anterior, tuvimos que esperar a finales del siglo XX para que la educación física femenina formara parte de los sistemas de enseñanza. Con la llegada de la Constitución Española de 1978, que reconoce el deporte como una competencia y obligación del Estado y de los entes autónomos en el fomento y promoción, se puede pensar que comenzó la igualación deportiva entre sexos, cosa que se aleja bastante de la realidad ya que tras la escasa tradición deportiva de las mujeres en aquella época muy pocas se animaron a la práctica deportiva.

Poco a poco, las mujeres se animaban a practicar actividad física de una manera u otra y fue por ello por lo que se consiguió que se le diera un mínimo de importancia a la igualdad entre sexos aumentándose de la misma forma paulatina en los sectores femeninos de las escuelas. De esta forma llegamos la teórica “igualdad de oportunidades y la no discriminación por razón de sexo”, uno de los objetivos del curriculum oculto en la educación actual. Pero como decimos es solo uno más de los supuestos teóricos que se advierten, ya que en la realidad vemos un trato distinguido entre sexos con las chicas practicando unos deportes y los chicos otro, con las chicas en un lado del patio y los chicos en otro, etc. Como vemos en Actividad físico deportiva en adolescentes escolares de Chillón P, Tercedor P, Delgado M y González M (2002) donde concluyen que los estudiantes de secundaria masculinos realizan más actividad física que las chicas y que hay una clara diferencia entre el tipo deportes que practican unos y otros, como muestra la gráfica.

Esta discriminación “ilegal” se ha visto tanto desde la iniciativa de los hombres como de las mujeres, tanto por parte de los alumnos como por parte del profesorado, tanto en el ámbito escolar como fuera de él, tanto con gente mayor como por jóvenes e incluso los propios niños… En numerosas ocasiones hemos visto a hombres diciendo las típicas frases: “a esa no la elijas que es chica” o “¿Cómo puede ser que te haya ganado una chica?; o a las propias mujeres diciendo que el fútbol (o cualquier otro deporte) es un deporte de chicos. Es cierto que en la actualidad se ha aceptado socialmente la práctica femenina del deporte pero es igual de cierto que se siguen escuchando estas frases y que, normalmente, somos las chicas las últimas en ser elegidas cuando se hacen equipos para jugar una “pachanga”.

Así pues los estereotipos y patrones culturales marcan ya una condicionante respecto a las niñas desde la infancia más temprana; estos tratos diferenciados, (ejercidos por quienes son los responsables de la socialización: padres, docentes, entrenadores), hacen que se vayan cultivando las identidades tanto en las niñas, como en los niños.

En el ámbito escolar, como hemos dicho anteriormente, el trato discriminatorio puede venir desde distintos ángulos:

- El profesorado a menudo resalta, consciente o inconscientemente, algunas de las diferencias evidentes entre la mujer y el hombre, determinando las femeninas como peyorativas, y/o dando un trato diferente a los alumnos/as precisamente por el hecho de sentenciar que es “alumno” o “alumna”.

- Otro ejemplo más lo vemos en los libros de texto de EF donde podemos encontrar imágenes, términos o expresiones que reflejan un trato discriminatorio y que contribuyen a fomentar y divulgar ciertos estereotipos. Como dice Blanco (2000) En los materiales didácticos que se usan en los centros escolares, especialmente en los libros de texto, el sexismo y el androcentrismo se manifiestan con una claridad meridiana.

De esta forma se logra que en la realidad que nos rodea los niños y niñas vayan adquiriendo los estereotipos actuales, sin pensar si son discriminatorios o no de forma que acaban ubicando a cada uno en el lugar que la sociedad tiene destinado para cada género. De manera que cualquier actitud que no se corresponda con lo establecido en las normas sociales, en virtud de lo masculino y lo femenino, es descalificado y hasta castigado.

Concluimos así que, aunque es la educación (y en ella incluimos padres, organizaciones académicas, libros de texto, profesorado y toda aquella persona que interactúa con el niño/a) la que transmite, además de conocimiento, valores sociales y culturales, no podemos dejar que los docentes sean meros “usuarios” pasivos sino que deben tener la capacidad de adaptar los materiales curriculares y de utilizarlos de modos diferentes

4. La problemática de la EF en el escuela

LOS REYES DE LA PISTA

Cada semana la misma historia pista para ellos y tierra para nosotras. Lo típico era decir que a las chicas nos aburrían las clases de educación física, que el deporte no nos gustaba, que solo queríamos jugar con muñecas y estar todo el día “chismorreando”. A mis amigas de clase y a mí nos encanta el deporte. Cada semana esperamos con empeño las clases de educación física, pero todo el entusiasmo se ve apagado cuando llega la hora del reparto de pistas. Los chicos eligen jugar a futbol, nosotras preferimos el hockey. En el colegio solo hay una pista de futbol y siempre se la quedan ellos. Nuestras protestas sirven de bien poco. Enseguida salta Miguel:

- La pista es de futbol y no de Hockey – dice

Víctor le sigue:

- Ahí (señalando la tierra), podéis colocar dos porterías y jugar

Empezamos a gritarnos, y al final siempre el mismo resultado. Pablo (el profesor), hace caso de las absurdas justificaciones que los chicos exponen.

- Venga va- empieza Pablo- ahora os saco los sticks y cuatro conos y montamos ahí el campo

Pero, ¿que es esto? Me parece indígnate el trato que se nos da. Nos trata como si tuviéramos 5 años, venga va si te terminas el “bocata” te compro una “chuche”. Por dios, estamos en el siglo XXI, franco murió hace tiempo, la sociedad evoluciona. No se nos puede tratar como un perro al que envías al jardín de atrás para que juegue con la arena.

Los chicos ya han empezado a formar los equipos. Otra historia es esa. A Marina le gusta el fútbol, a nosotras no nos importa que vaya a jugar con ellos, al contrario, porque la verdad es que lo hace muy bien. Lo saben. Marina les gana a muchos de ellos, y aun así cuando forman los equipos siempre la eligen la última. ¿Por qué?, ¿Por celos? ¿Por qué no pueden aceptar que una chica les gane “en su deporte”?... sea por lo que sea siempre queda en último lugar y lo peor es que Pablo nunca dice nada.

Bueno, hemos decidido montar el campo y empezar a jugar.

- Alto!!!- grita Silvia

Sin querer Verónica ha levantado un poco de arena al golpear la pelota y le ha dado en los ojos. Y esto es solo el principio, cada dos por tres tenemos que detener el juego. Es imposible jugar así.

La misma historia se repitió una semana tras otra.

Nuevo curso y con ello nuevos profesores. Para nuestra sorpresa este año en educación física será una chica la que nos de las clases. Al ser el primer día toca deporte libre, porque Inma quiere conocer nuestros gustos.

Pero esta vez todo cambia, tras explicarle la situación de las pistas Inma nos reunió a toda la clase.

- Mirad- dijo- os propongo tres soluciones- o que cada vez tenga uno la pista, o que juguéis media hora en un sitio y media en otro o una última solución es jugar cada vez a una cosa.

Con ello Inma consiguió no solo darnos una solución a un problema que veníamos arrastrando desde hacia tiempo, sino que además consiguió que termináramos jugando todos a todo, chicos y chicas juntos, nos unió como clase y como grupo.

Por cierto ese día Marina fue elegida la primera

Conclusiones de la historia:

En esta historia el problema entre la diferencia de sexos la encontramos en el momento de repartir las instalaciones entre los alumnos y alumnas. Son los chicos los que siempre tienen el mejor lugar o pista para llevar a cabo su actividad. Aquí podemos ver como las diferencias que se establecían y que actualmente todavía se siguen dando, en la práctica de actividad física, no solo se da en el tipo de práctica o en la forma de tratar a los alumnos y alumnas, sino también en el momento de asignar los lugares de práctica.

AINHOA Y SUS CHICAS

Ainhoa es una profesora de 3º de ESO de un colegio público de Bilbao. Es la menor de dos hermanos, desde pequeña ha vivido en una familia patriarcal estando siempre a la sombra de su hermano, quien ha gozado de una libertad que Ainhoa siempre ha soñado. Ahora, lejos de su familia, y con plena autonomía para tomar decisiones plantea sus clases de Educación Física de forma diferente al resto de profesores.

Los actividades que realizan sus alumnos en clase son danza, expresión corporal y gimnasia artística. Las chicas están encantadas aprendiendo movimientos armónicos, sin embargo a los chicos les da vergüenza moverse de forma tan dulce y suave. Éstos, siempre están protestando (en balde) para que Ainhoa les deje un balón y puedan jugar al fútbol, ni siquiera lo consiguen el último día de clase, pues ahí es cuando toca hacer las exposiciones prácticas ante el resto del colegio…

A lo largo del curso, hacen algún ejercicio de medición de fuerza, flexibilidad, resistencia y velocidad. Según el baremo que Ainhoa establece las chicas serán puntuadas con un punto más que los chicos sea en la capacidad física que sea (flexibilidad inclusive).

En ocasiones, cuando una alumna le comenta que no puede hacer clase porque le duele “algo”, la profesora la comprende, sin embargo cuando esto mismo sucede con un alumno, Ainhoa le llama “quejica” y le presiona hasta que realiza la sesión junto al resto de compañeros.

Aunque los padres de los alumnos han puesto quejas y reclamaciones, la dinámica de las clases de Ainhoa no cambia. Por fin es libre de hacer lo que quiere y así lo hace.

Conclusiones de la historia:

Ainhoa claramente tiene una ideología feminista, dentro de ésta, diríamos que es feminismo radical, pues intenta que haya igualdad de forma excesivamente extrema.

En sus clases plantea actividades como la danza, la gimnasia o la expresión corporal, porque pretende destacar la diferencia biológica de la mujer respecto al hombre, pues cree, por experiencia propia, que en estos ejercicios sus alumnas se desenvuelven mejor que sus alumnos.

¡QUÉ COSA MÁS EXTRANA¡

Mi nombre es Josefina, tengo 12 años y soy de un pueblo de Madrid, Pozuelo de Alarcón, que tiene unos 7.000 habitantes. Tengo dos hermanos, Julián y Jesús, un poco más pequeños que yo, pero nos llevamos muy bien. Mi padre trabaja en el campo y mi madre se ocupa de las tareas del hogar, que yo con gusto acompaño y desempeño junto a ella. También cuido de mis hermanos, porque a veces mi madre está ocupada y no puede atenderles, pero no me importa ya que me divierto con ellos, además les hago mucha ropa, porque se me da muy bien coser.

Varios días a la semana voy a la escuela, es la misma a la que van mis hermanos, pero nosotras, las chicas, estamos en clases separadas a las de los niños. Ellos dan unas materias muy raras y cosas muy difíciles, pero les obligan a hacerlas porque dicen que es bueno para su futuro profesional. A nosotras nos dan clases de utilidad doméstica, nos enseñan a limpiar, a cocinar, a coser…y también a saber la administración de la casa. Es una educación basada en el servilismo, pero me lo paso bien, porque me relaciono con más chicas y nos reímos mucho. Mi mejor amiga y yo somos muy buenas cosiendo y también cocinando, hacemos una comida riquísima.

A veces no puedo ir a la escuela, porque tengo que ayudar a mi madre en casa o a mi padre en el campo, pero no pasa nada porque también me gusta ayudarles, aunque no me importaría también poder leer y estudiar libros como mis hermanos.

El pasado jueves fue un día muy sorprendente. Salí de casa con mis hermanos muy temprano para ir hacia la escuela. Por el camino, mis hermanos me contaban que iban a dar una clase de gimnasia con profesores y alumnos de otras escuelas, y que además podía ir la gente al gimnasio a ver lo que hacían. A mí me entró curiosidad, y al acabar mi faena me acerqué a la instalación y así los esperaba para volver a casa.

Había muchos niños, corrían, saltaban, trepaban, jugaban con el balón a diversos deportes… pero lo que más me llamó la atención fue la cantidad de niñas que había. Todas hacían lo mismo que los chicos y se les veía felices y muy activas. Llevaban una falda negra y la camiseta blanca, además de unas medias granates. Nunca entenderé cómo ellas podían hacer esos saltos, correr tan rápido… yo pensaba que eso sólo lo hacían los chicos. Pero no sé, a mí por lo que me han contado, hacer gimnasia o deporte es malo para nosotras, sudamos, nos hacemos daño y si alguna chica está embarazada puede perder al bebé. No creo que sea bueno para ellas, es algo de chicos. Ellas deberían hacer lo mismo que yo, cuidar de mis hermanos y del hogar.

Cuando regresábamos a casa, les pregunté a mis hermanos porqué las niñas estaban haciendo con ellos gimnasia. Mis hermanos estaban un poco enfadados, se quejaban de que corrían muy lentas y por su culpa perdían las carreras. Pero eran niñas que venían de otro colegio y tenían que hacer lo mismo que los demás.

En casa, mientras preparaba la comida, le conté a mi madre todo lo que había visto. Ella también se sorprendió, pero llegué a la conclusión de que esas niñas pertenecen a gente adinerada y hacen deporte porque les obligan, ya que dudo mucho que les guste hacer eso tan sufrido y peligroso.

Yo estoy convencida de que nunca haría cosas así, sé que es mejor coser, cocinar, limpiar… y si ellas lo probaran serían más felices.

Conclusiones de la historia:

En esta historia se refleja claramente lo que sucedía durante el franquismo. Las chicas que tenían la suerte de acudir a una escuela, lo hacían de manera independiente de los chicos y éstas no accedían a clases de educación física, sólo se les enseñaban actividades que les permitieran ser buenas esposas, patriotas y buenas en las labores domésticas. Por ello, se produce la sorpresa de Josefina cuando ve a otras chicas hacer actividad física, porque no es lo que estaba bien visto en la sociedad y además podía ser perjudicial para la mujer. Este ideal sobre la mujer, hizo que ellas mismas sintieran poco interés hacia la actividad física e incluso se discriminara a aquellas que sí realizaban. Aunque la sociedad haya cambiado, las ideas del franquismo han influido en la actualidad, pero poco a poco el concepto de actividad física y/o práctica deportiva está en la mente de toda la sociedad, independientemente de su sexo.

QUERIDO DIARIO

14 de mayo de 2128

Querido diario:

Hoy en clase de historia hemos estado dando los comienzos del siglo XXI, ha sido todo bastante extraño… primero nos hemos bajado a la sala de comunicación audiovisual y hemos estado utilizando los ordenadores que utilizaban entonces, ¡qué lentos!, también algunas consolas que tienen guardadas en el instituto, cámaras de fotos, de vídeo, etc. Luego nos han puesto la televisión con un documental mientras la profesora iba explicando, bien, más que un documental eran unos recortes de noticias de entonces, la verdad es que se me ha hecho muy raro no verlo en 3D pero supongo que ellos estarían acostumbrados porque nos han contado que lo llamaban alta definición.

En el debate que hacemos todos los días al final de la clase para poner opiniones en común todos hemos coincidido en lo mismo, nos ha extrañado mucho la diferencia que había entre hombres y mujeres, ya hemos estudiado lo que sucedía en los siglos anteriores y, yo al menos, creía que con la Constitución de 1978 ya iban a quedar las cosas más claras, que no iba a haber superioridades de unos con otros y que fue a partir de entonces que se consiguió este estado de equilibro que no había en otras épocas, pero la profesora nos ha explicado que costó mucho que todo fuera como es ahora.

Como decía, a partir del año 2000, que es lo que hemos estado viendo hoy, todo era muy distinto, nos han contado que había ligas femeninas y masculinas de todos los deportes y que las femeninas eran menos importantes que las masculinas… ¡Qué tontería! Ahora puedes elegir entre practicar deporte solo con gente de tu mismo sexo o mixto, y hay deportes que no existían entonces donde se equiparan las diferencias fisiológicas de hombres y mujeres, ¿Es que no podía hacer eso hace 130 años? A mí no me parece tan especial.

En España, además, el futbol estaba sobrevalorado y era el deporte que más dinero invertía y ganaba, luego otros deportes como baloncesto, F1, etc., les seguía pero muy de lejos. Me parece tan extraño. Y también nos han dicho que era muy distinto ser deportista de lo que es ahora, antes se consideraba algo especial, bien porque ganabas mucho dinero practicando ese deporte (y sólo si llegabas a lo alto y en determinados deportes) bien porque te morías de hambre haciéndolo si no llegabas a lo alto. Ahora es tan distinto… Y entonces hemos vuelto a la diferencia de sexos… para una mujer era mucho más difícil ganarse la vida haciendo deporte, de verdad, no me cabe en la cabeza.

Para mí, y como para cualquiera de mi edad, el deporte es otro trabajo más, no se cobra ni más ni menos que un administrativo o un electricista, y por supuesto, no depende del sexo que seas para poder vivir de ello, si haces bien tu trabajo, estas bien considerado como trabajador y por lo tanto cobras el salario que te pertoca (¡tampoco las barbaridades que se les pagaba antiguamente a algunos deportistas!) y si no eres buen deportista quizá no elegiste una buena carrera para tu futuro...

Conclusiones de la historia:

En esta historia imaginamos un futuro que podríamos considerar perfecto en cuanto a la igualdad entre sexos, al margen de los datos relacionados con el dinero o de las formas de dar la clase que han sido expuestos a modo de referencia para la historia vemos como la chica que escribe en el diario cree que no es correcta la forma en que se practica deprote actualmente ya que las mujeres están infravaloradas con respecto de los hombres. Vemos también que en ese supuesto futuro podrían participar tanto hombre como mujeres en las mismas ligas, partidos y campeonatos ya que se adaptarían los deportes para poder realizarlos de manera conjunta.

5. Conclusión

Todos sabemos que fisiológica y psicológicamente las mujeres y los hombres somos diferentes y es por este hecho por el que desde el inicio de la humanidad ha habido diferencias en cuanto a las tareas a realizar, de manera que siempre se ha destinado a la mujer el cuidado de la casa y los hijos y al hombre a las tareas que involucren otro tipo de fuerza y destrezas físicas.

Así pues, la mujer pasó de no realizar ejercicio físico planificado a ir incluyéndose en éstas pero de una forma que la sociedad considerara femenino, con prácicas como el baile o la danza. Este primer paso permitió que poco a poco la mujer se involucrar en todo tipo de práctica deportiva habiéndo actualmente una prácica no tan superior a la del hombre, pero, en todo caso existiendo una diferencia apreciable.

Otro punto que hemos querido tratar ha sido la actitud actual de las personas en general hacia la práctica deportiva femenina, que no es otra que el rechazo, bien con frases “tipicas” discriminantes, bien con insultos o con la simple ignorancia de que hay mujeres que realizan ciertos deportes considerados como “masculinos”.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Scraton, S. (1995). Educación física de las niñas: un enfoque feminista. Madrid: Morata
Hecho por:

- DEL VALLE CEBRIÁN, AMALIA

- LÓPEZ CAÑADA, ELENA

- PORCAR ORIHUELA, MARÍA JOSÉ

- SANCHIS SOLER, GEMA

- TORTOSA AMORÓS, ANA MAR

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